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viernes, 27 de agosto de 2010

YO TAMBIÉN SOBREVIVÍ A LAS MODAS MÁS IDIOTAS



No es nada fácil sobrellevar la modernidad galopante, y mucho menos pretender ser moderno a cada instante, estar trendy, ser fashion, poseer los objetos más in, parecer chic, desprenderse de lo out de la temporada pasada.
Estar a la última requiere pasión, esfuerzo, sacrificio y mucho mucho tiempo actualizándose, recabando información, comparándose con los otros, gastando los cuartos; intentando ir un pasito más allá que ellos, que los demás, los otros, que a fin de cuentas son nuestro mejor y más valorado espejo, pues nos evaluamos respecto a las pautas y coordenadas que nos ofrecen los demás y ante todo nos importa y moldea su opinión. La dichosa comparación social, todo un arte. Tenemos que sentirnos reconocidos y valorados por los otros, somos una construcción social determinada por el medio ambiente-adjudicando a los objetos significados propios- en el que estamos insertos. Y no hay más, amiguitos y amiguitas.

Porque al final, no vamos a engañarnos a estas alturas, ¿ir a la moda no es lo más paradójico que existe?: pretendemos distinguirnos de los demás adoptando sus gustos y pareciéndonos a ellos, reclamamos nuestra libre expresión y libertad uniformándonos, nos creemos distintos por poseer, escuchar, ver, leer, productos que la sociedad de consumo fabrica en masa para nuestra alienación más ociosa, etcétera.
Modas retros, looks urbanos, este año se llevan los gatos persas, los descapotables, los wonderbra, el siguiente los pantalones con pata de elefante, el color ocre, las novelas policíacas, ser fan de la serie Perdidos, comprarse la Wii Fit para ponerse en forma, asistir a los conciertos de Raphael que antes era de carcas y ahora es de modernos, etcétera.
Pues vamos a repasar pero ya ,de forma somera, algunas de esas modas idiotas y más prosaicas- los productos y las tendencias más populares, de las de andar por casa- que a casi tod@s nos ha tocado o nos está tocando vivir.
¡¡Más madera!!

- BULLDOG FRANCÉS- En los ochenta fueron los doberman de "Los Niños del Brasil" y los Pastores alemanes. En los noventa los Rottweiler,los pitbull, bull terrier y demás perros de quinquis, tuneros y dealers del barrio. Ahora todo el mundo tiene un bulldog francés feo, extenuado y rechoncho que pasea tres veces al día por el barrio.
Ya casi hay más bulldog franceses que seres humanos por las calles. Una plaga que ni los de la NASA o el Cesid saben cómo se ha extendido. Es como lo de los conejos en Australia.
No me extrañaría nada que llegara un momento en el que estos perros dominen el mundo y nos acaben paseando a nosotros.
Tremebundo lo de estos feos chuchos.



- CUADROS DE A. HEPBURN A LO WARHOL- Asqueado de esos carteles, láminas y cuadros que se pusieron de moda hace unos años de la Hepburn-también de Marilyn- serigrafiada por Warhol. Escaparates, cafeterías, boutiques, urinarios, prostíbulos, periódicos, casas, jardines... todo lleno de ese rostro de la protagonista de "Sabrina" en offset y colores brillantes.
Hasta le cogí algo de grima a la actriz anoréxica de ojos grandes por culpa de la puñetera moda de meterla a calzador en cualquier sitio donde se pudiera apuntalar un cuelgafácil.
Ya no veo ni sus películas. Maldita sea, la sociedad de consumo empalaga e incita al odio.


- PULSERAS MAGNÉTICAS DE LA SALUD, CHINITOS DE LA SUERTE... - La moda más estúpida jamás inventada. Que si un chinito colgado de la pulsera del reloj para aprobar el examen de Inglés, que si otro para enamorar al chico guapo de jersey rosa, que si una pulsera magnética de la salud para curar la lumbalgia, otra para el equilibrio psicofísico, otra para la gonorrea, etcétera.
¿Y qué pasa siempre al final?
Pues lo de siempre, ni más ni menos: que se carga el examen de Inglés, que el chico guapo de jersey rosa se te beneficia un día que no tiene nada que hacer y después ya no quiere saber más de ti, que si mucha pulsera magnética de titanio pero ahora, además de la lumbalgia, tienes eczemas y llagas del contacto por culpa de la merdada de la hojalata de la pulsera...
El ser humano, por norma general, más que supersticioso, es rematadamente imbécil.




- MINIMOTOS, MOTOS DE AGUA Y QUADS- Se pusieron de moda estas cosas con motores hace unos veranos. Otra excusa para que los gilis de siempre acabaran haciendo el indio por mar, tierra y aire.
Pero cuando algunos se estamparon contra un árbol y otros contra una roca o el casco de un yate, pararon.
Se acabó la moda.
Cada vez que veía a uno de esos pataliebres ridículos subidos a una minimoto, me recordaba al grandullón de Maguila Gorila sobre la suya.
Muy triste.


- NOVELA HISTÓRICA Y/O RELACIONADA CON EL VATICANO- Como churros. De repente todos los escritores de España y del universo intergaláctico querían ser y vender como Ken Follet o Dan Brown.
Que si los cruzados y los templarios, que si los misterios más misteriosos estaban en abadías custodiadas por clérigos orates, que si un cuadro oculto que revelaba que Cristo era gayer, que si el Cáliz de la Última Cena estaba en una cueva de Soria guardado por cuatro osos bizcos... todo eran confabulaciones masónicas o de la Santa Madre Iglesia, códices y manuscritos prohibidos(ocultos en los sótanos más recónditos de la misteriosa Biblioteca Vaticana) del siglo V en los que se afirmaba que la Virgen María era tan doncella como Tracy Lords o que debajo de un parchís que había pertenecido a Isabel la Católica se encontraba la fórmula alquímica para convertir la arena en gofres de chocolate y nata.
De repente, todo era tan medieval y tan misterioso y lleno de tantas conjuras y conspiraciones que hasta acabé mirando de reojo a mis padres a la hora de la cena, por si me ocultaban algo muy importante que cambiaría mi vida detrás del cuadro de los ciervos o de la pintura del niño triste portugués.
Lo pasé muy mal, la verdad, con tanta confabulación venida de la Edad Media.


- DEPORTES EXTREMOS- No me dan demasiada pena cuando a los tunantes estos se les rompen las cuerdas elásticas haciendo puenting o cuando chocan con rocas en los descensos de los rápidos del peligroso río... ni cuando se caen mientras bajan la ladera de una montaña helada con un patinete.
Como decía mi abuela: ¿Quién les manda ir con lo bien que se está en casa?
Pues eso. ¿Para qué rodar Jackass pudiendo hacer Negro sobre Blanco, que es mucho más tranquilote?
Que lo de los chutes de adrenalina y la testosterona está muy bien y tal pero que después no se quejen. Mis deportes más extremos y peligrosos son la lectura de alguna novela policíaca, en la cama, la siesta con babilla, una visita al Ikea un sábado por la tarde, ver el debate político de La Noria en Telecinco, un baño en el jacuzzi o un par de películas antiguas un domingo aburrido.
Yo me hago completamente responsable si me caigo del sofá mientras duermo o si justo sale la Esteban mientras hago zapping.
Pues ello lo mismo con lo suyo. Aunque dicen que los aventureros también les dan de comer a los sepultureros.


- VINOTECAS- Los manguzas y las chotiflojas más cool del barrio dejaron de frecuentar un buen día las tascas y cafeterías y se pasaron a, tachán tachán, ¡¡¡LAS VINOTECAS!!!!
Sonaba hasta guay. Se vestían mejor y todo. Dejaron de comprar en C&A y se pasaron a Zara. Los trabajadores de sucursales bancarias, los jefes de planta del Corte Inglés y esos encargados de algo que antes se cogían las curdas con tazas de a 50 céntimos y acababan tajados en cualquier puticlub, se refinaron milagrosamente.
Pasaron de ser simples borrachuzas a encantadores enólogos. De trasegar tazas a saborear caldos. Te hablaban de bouquet, de los tipos de fermentación, de las mejores uvas y cosechas, del porcentaje de acidez recomendable del caldo para acompañar un pescado...
Vinotecas climatizadas, con armario y bodega, y con las mejores añadas y patés, y todo para meterle el sablazo a los pobres curdas dosmileuristas de traje y corbata, que cada viernes se creían Los Albertos.
Los taberneros listos del barrio no perdieron el tiempo viendo la posibilidad de hacer caja con este timo nuevo y se limitaron a cambiar el cartel de "La Tasca Del Antonio" por "Vinoteca Antoine" y palante.

- PILATES Y VIGOREXIA- Ellas a comprar los vídeos de Pilates al kiosco y ellos a conseguir la tableta de chocolate en el banco inclinado. El culto al cuerpo de forma compulsiva es la tendencia desde hace unas temporadas.
Fuera michelines, lorzas, barrigas abultadas por culpa de las natillas Danone, que se bajan de dos en dos, como en el anuncio. A la basura esos 200 gramos de más de la cintura. Así que estos cuerpos perfectos se complementaron de forma admirable con una súbita devoción por los tatuajes y los piercings, que para ser realzados y lucir como es debido, pedían a gritos un rasurarse el césped antes.
Personal training, tatuadores, franquicias de depilación láser, todos haciendo su agosto. Ésta sí que ha sido una confabulación judeomasónica para forrarse.
Que si las abdominales de Ronaldo, que si los tatúas chulos de Guti o del ídolo del Rock, que si la cintura y el trasero de la actriz que sale en la portada del Cosmopolitan o en la peli de Transformers(o en cualquier otro estúpido blockbuster yanqui de consumo tipo fast food).
Las portadas de revista y el photoshop dominarán el mundo.
Una cosa es hacer un poco de gimnasia, que siempre viene bien para no oxidarnos y como forma de cuidar un poquito la salud, y otra muy distinta es esa compulsión paranoica por tener un cuerpo "perfecto". Otra ideología superficial que se ha instalado en el subconsciente de la sociedad moderna.
En el siguiente nivel estarían las operaciones de cirugía estética para rellenar pechos o quitarse arrugas del pubis, pero esa ya esa es otra historia, todavía más patética.


- TAMAGOTCHIS, FURBYS- Las mascotas virtuales hicieron furor. Los furbys eran una especie de muñecos similares a los Gremlins que se balanceaban un poco mientras decían: "Sueño" "Hammmbre" "Miedo" "Acaricia".
Los Tamagotchis eran unos llaveros con una pantalla que incluía un dibujo mal pixelado de no se sabe bien qué al que había que alimentar o sacar a pasear o sino se moría.
Y poco más que decir, a no ser mencionar que el Corte Inglés agotó en su momento las existencias de Furbys y que las masas enloquecidas con el juguete estúpido pidieron más y más... o que los tamagotchis se vendieron a millones durante un par de años.
Y es que ya sabéis que "todos los cerebros del mundo son impotentes contra cualquier estupidez que esté de moda"(Jean de la Fontaine)





- MTV Y LOS 40 LATINOS- Si el Cine ha podido sobrevivir a basura blanca tipo "Moulin Rouge" y las películas de John Woo(ambos engendros claramente influenciados por la estética , ritmo compulsivo y contenido insustancial del videoclip made in MTV), la música también podrá hacerlo ante la moda bochornosa que promocionan estos mal llamados emporios "musicales".
Piscinas, fiestas jolgorrio en mansiones, miles de planos por segundo, hembras moviendo las cachas, perreos, black eyes peas, cultura latina, cadenones de oro, macarrada, automóviles lujosos con cinco tunantas subidas enseñando carne en bikini, fraseos hip-hop, imágenes sin sentido de gente haciendo el zulú o simulando coitos en una cama mientras suena alguna bazofia sincopada para sordos... todo esta nada envuelta en el celofán aparente e insufrible del vértigo del vacío, de la artificialidad esquizoide de lo frenético.
Las posibilidades del formato del videoclip hechas pulpa por la estulticia de la industria.
Por fin que siempre nos quedarán para recordar, y dignificar de paso el género, videoclips como el "Henry Lee", de Nick Cave & Pj. Harvey.


Y acabamos por hoy todo esto de las tendencias y modas a las que hemos sobrevivido sin haber hecho mención a Hello Kitty y a Bob Esponja, a los horteras pantalones por las rodillas-enseñando calzoncillos o bragas de Calvin klein- que visten los jovenzuelos más pazguatos; también nos queda en el tintero esa moda de hacerse todos fans de la Fórmula 1 o del Tenis porque el simpático del tipo ese de Asturias corre dentro de uno de esos autos locos o el robot de Mallorca pelotea a 180 km/h y gana millones por torneo.
O la moda del "Yo soy español, español, español" y de la roja, que duró un día.

Yo es que al final opino como el amigo Oscar Wilde: "Nada tan peligroso como ser demasiado moderno. Corre uno el riesgo de quedarse súbitamente anticuado".
El Bazar de Jim, vuestra más fiable revista de tendencia.

Saludos de Jim.

domingo, 6 de junio de 2010

¡NO ME SEA USTED TAN ANTIGUO, HOMBRE!


Esta tarde me he sorprendido a mí mismo pensando en que, muy a mi pesar, nunca he sido lo que llaman un "moderno".
¿Y qué es un "moderno", os preguntaréis, en estos tiempos vertiginosos, multimedia y variopintos en los que ya hemos visto de todo? ¿Alguien que se pone piercings hasta en la córnea, se tatúa un tribal en las palmas de las manos o se lima los dientes con papel de lija para parecer un ofidio?
¿Un tipo o tipa que se viste con plataformas de gamuza, jeans, camisas vintage, collares con dijes y gafas grandes de esas horteras que apenas dejan ver un poco de piel del rostro... y que luce un mp3 con incrustaciones doradas para escuchar el último LP de Mika, por ejemplo?
Pues no sé exactamente qué es ser moderno, aunque yo creo que la ecuación de los modernikis puede definirse mediante varios coeficientes a los que le he estado dando vueltas:

- Para un moderno no tiene sentido vivir con arrugas, celulitis o sin una Blackberry a mano. El manual del buen moderno dice que hay que intentar ser/parecer siempre joven y estar actualizado constantemente.

- Frecuenta habitualmente restaurantes japoneses y pide siempre sushi. También le van las vinotecas y, sobre todo, esos locales fashion donde tú llevas la botella de vino y ellos te cobran un pastón por descorchártela. Si te lo llevas a ese local del barrio con mantel de cuadros verdes para tomar unas raciones de chicharrones y jamón se autodestruyen. Están programados para ello.

- El buen modernete va customizado los lunes con unos Converse envejecidos con pantalones pitillo y últimamente se peina con tupé-retro, como los alemanes esos revival que cantan "umbrella".

- Van a todos los conciertos de Belle & Sebastian, al Sonar y frecuentan cócteles de festivales de Cine periférico e indie. También se pirran por dejarse ver por las inauguraciones de algo, de lo que sea, aunque cuelguen jamones fluorescentes de las paredes firmados por un yonqui psicótico y ágrafo.

- Les gusta alardear de su elaborada androginia y adoptan una actitud cool incluso para decirte la hora o si le preguntas dónde puedes comprar pan con pasas para hacerte un bocata anchoas.

- Les encanta Berlín, aunque no hayan estado nunca. Berlín es la ciudad más fashion del ancho mundo. Tiene locales de música industrial y la gente allí se viste de negro por las noches y lleva tatuajes hasta debajo de la lengua.

- Estos flamantes bigardos siempre van a la última. Son esclavos de las new tendencias. Si estamos a jueves, lo del lunes ya está como "out", "obsolet"... igual el lunes estaban de moda los piercings en el escroto y era lo más "IN" lucirlo, pero el jueves como continúes llevando esa perla en la envoltura testicular te compararán con el Paco Martínez Soria de "El Turismo es un gran invento".

- Desde hace algún tiempo los modernos llevan como complemento un perro o alguna comadreja tipo hurón. El bulldog francés suele ser el can. Un moderno sin bulldog francés es como un filólogo escribiendo "aciendo el hindio".
Duele a la vista. Algo falla.

- El moderno modelo nunca veraneará en la casa del pueblo de sus abuelos en Retortillo a comer los chorizos de la matanza con su pashmina puesta y su Tablet Apple a cuestas. Lo suyo es Berlín o Japón. Los alemanes y los japoneses son la rehostia en esto de la modernidad. Referentes mundiales.

- Sólo consumen tecnología Apple. Ahora con el Tablet están que no mean. Apple es lo más.

- Les gusta lucir "piel de monja" y estar en los huesos(léase Mario Vaquerizo, está blanquito y cadavérico).
Los vigoréxicos y tanoréxicos entre los modernos vienen siendo lo que los antiguos punkis de crestas mohicanas de colores al verdadero punk tipo País Vasco de imperdibles oxidados que escuchaba Eskorbuto. Una estafa.

- Tienen piercings, perforaciones y tatúas para enseñar en los festivales de verano. El piercing en el labio y la ceja todavía no ha pasado de moda. Los tatuajes de su nombre en japonés o chino tampoco.

- Los futbolistas que salen por la televisión, Bowie, los japoneses, las pintas de los Bohemian Chic o urban fashion de las pasarelas... son los modelos a seguir por el moderno, que prioriza siempre el continente ante el contenido y por eso tiende al disfraz y a ese dinámico aturdimiento de las tendencias.
- etcétera.



Pues eso, amig@s, que lamentablemente todavía algunos pertenecemos a esa tribu global de los que nos vestimos con lo que pillamos en las rebajas del Pull&Bear; de los que nos parecemos más a Alfredo Landa que a Bowie y disfrutamos en las verbenas del pueblo viendo a La París de Noia o a Barón Rojo.
Comemos queso de berza en las tascas, no tenemos piercing de anillo en el labio o de perlita en la lengua, bebemos la cerveza por la botella, si vamos a La Toja traemos algún Recuerdo de esos de conchas, y además carecemos de la sofisticación y el tiránico glamour que supone el hecho de pretender estar siempre "IN", a la moda y ser tendencia.
Clásico a mucha honra. Algunos dicen que el moderno es el eslabón perdido entre los monos y el ser humano. Lo que está claro es que estar a la última requiere tiempo, energía y mucha dedicación, sacrificio éste al que muchos no estamos dispuestos sin ningún tipo de contraprestación a cambio.
Pues va a ser.
Saludos de Jim, gente fashion.