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miércoles, 16 de septiembre de 2009

LOS DOS ROMBOS, EL CLASIFICADO "S" DE LA TV.

-¡¡ Hala, a la cama, que esta película tiene los dos rombos y sólo es para mayores!!!

Ésta creo que era una de las frases más temidas y odiadas por aquellos niños y niñas de la generación de las Sony Trinitrón, de la Ruperta, la Mirinda y de las primeras teles con mando a distancia con cable.
Los vídeos Beta, que pesaban un poco menos que un Airbus A380, llegarían más tarde a nuestros salones de estar( y de ser) de paredes con papel estampado, sintasol marrón de motivos geométricos y muebles llenos de figuritas de cerámica de Avón que tu madre le compraba a la vecina que le traía el catálogo- con esos preciosos patos de jabón y los perfumes con frasco en forma de señorita con parasol y miriñaque- a casa.

Y los Dos Rombos también formaban parte de nuestro paisaje cotidiano. Algo tan idiosincrásico, tan nuestro, como la Carta de Ajuste o escuchar "el parte" en la radio a las dos .
O como la bailarina, el toro y el tapete de ganchillo sobre la televisión; las mesas camilla con brasero para el invierno o el "vuelve a casa por navidad" de turrones El Almendro. Lo queramos o no, éstas cosas también tienen su punto, su encanto, su fascinante atracción y forman parte de nuestra historia sentimental e iconografía patria.
Los dos rombos, también un rombo, venían a ser como una especie de clasificación de los contenidos por edades.
Así, todo el mundo podía ver sin remordimientos éticos o morales cosas como Había una vez un circo, La segunda oportunidad, El Hombre y la Tierra, Con las manos en la masa...
Un rombo se lo ponía el censor a alguna película de suspense y asesinato, por lo que tus papás decidían( si eran progres pasaban, pero si eran de misa de a una pues para cama a leer un Don Miki con la linterna debajo de las sábanas); y los dichosos dos rombos( Clasificada "S") ya salían en cosas de despelote, suecas acosadas en playas y saludables pechos( naturales, eso sí) ondeando al viento en pelis como " Portero de Noche", "Emmanuel", " La Caliente Niña Julieta" o " No desearás al vecino del quinto".

Aunque también hay que decir que nos hemos tragado auténticos bodrios enteros agazapados desde una puerta entreabierta que de otra forma hubiesen pasado desapercibidos, sin pena ni gloria. Lo que pasaba es que, claro, las preventivas y morales intenciones de los censores con estos polígonos eran inversamente proporcionales a los efectos que se esperaban obtener, pues la atracción que se sentía ante alguna película o programa en los que se perfilaran los dos rombos en la esquina superior derecha de la pantalla se multiplicaba exponencialmente por 20 solamente por culpa del magnético atractivo que los dichosos Dos Rombos ejercían sobre las mentes más calenturientas y curiosas.
Los Dos rombos como acicate, como estímulo y reclamo funcionaron a la perfección. Toda una lección de marketing.
Si en una peli se veían de perfil dos pechugas caídas de inmensas areolas marrones, unas sábanas moviéndose espasmódicamente con dos seres humanos debajo o un actor le decía a otro pene, follar o vagina... ya era motivo para, mínimo, poner a estos filmes en cuarentena y alerta roja ante el telespectador mediante el tercer grado de los rombos.

" Yo, Claudio", inmensa serie a reivindicar, llevaba los dos rombos... y lo entiendo desde la perspectiva del censor, pues tenía un alto contenido erótico-festivo, pero los dos rombos de " Los ángeles de Charlie" no sé muy bien a qué venían, pues lo máximo que allí se veía era a Sabrina Duncan en bata y toalla en la cabeza al salir de la ducha, entre caso y caso que le asignaba el misterioso Charlie.
Aunque igual aquellos vestiditos de Jill y Kelly Garret, dentro del contexto de la hambruna atrasada y de la antigua sociedad del recato, tienen su aquel, su morbillo.

En el magnífico ciclo "Cine de Medianoche" que los sociatas pusieron durante unos cuantos viernes a las doce de la noche en 1986 pude ver, pese a los rombos, que creo que todavía andaban por allí a esas alturas, espléndidas películas como " Deliverance", de Boorman, o " El Imperio de los Sentidos", de Oshima.
Grandes películas, aunque no precisamente para estimular mi lúbrica imaginación de aprendiz onanista adolescente.
Tuve que esperar a la llegada de la porno del plus de los viernes- aunque fuese codificada, si estirabas un poco los ojos con los dedos y te los ponías de chino, podías entrever cosas estimulantes por entre las rayas- para continuar perfeccionando esta sana afición.

¿ Por qué rombos?
Si juntáis ambos rombos queda una gran X.
Hoy en día le pondría dos rombos sin dudarlo al 90% de la morrallada que echan por TV.
Pero no por eróticos, insinuantes o voluptuosos, ojalá, sino por esos estériles, vergonzantes y estúpidos programitas con que inundan la parrilla estos profesionales de la chabacanería, la vulgaridad y... el vacío.
Mientras tanto, el milagro del DVD hecho forma. Series, películas y documentales sin soportar a presentadores modernetes y gilipollas, cortes publicitarios de 20 minutos y el resto de contenidos que avergonzarían a alguien con un 10% de cerebro sano, ya sea animal, vegetal o cosa.
Redes, Metrópolis, Muchachada Nui, Días de Cine o Callejeros se pueden grabar y así pasar después la publicidad a 8x.

Saludos de Jim desde mi batcueva.

sábado, 4 de julio de 2009

DESEO EN UNA NOCHE DE VERANO

Es cierto.
El deseo es el nutriente fundamental de la supervivencia. Sin este activador la procreación, el sexo, no forzado, no sería posible. Ese antídoto de la muerte que nos azuza, que nos recuerda que somos y llevamos dentro vida que palpita, un apetito voraz de agua y estrellas cuyo único afán es devorar y ser devorado, implosionando sobre la felicidad de otro ser humano.
El deseo es un cuerpo que se conmueve y vibra ante la presencia del otro, ese ansia tropical y sofocante que anhela colonizar otra piel, otros labios, otras latitudes más húmedas.
Es una pequeña gran victoria del cuerpo sobre la mente, que a veces no entiende las causas, los por qué, las razones por las que el motor del deseo se acciona y desboca.

La mayor parte de las religiones, históricamente, han censurado, condenado, denostado el deseo en una suerte de disparatada y obsesiva represión permanente de un hecho esencial de la naturaleza humana. Esquizofrenia paranoide, dogmatismo, razones de pura pervivencia y operatividad de la secta, etcétera.

Hasta hace muy poco cualquier mujer que sintiese deseo erótico era inmediatamente sospechosa de algo impreciso (de sentir, de tener la capacidad de, de poseer endorfinas, terminaciones nerviosas...) pero que había que remediar a cualquier precio.
Todavía hoy predicar la castidad o extirpar un clítoris forma parte de la doctrina de muchas de estas supersticiones organizadas.
Pese a ello, todas las culturas humanas han representado el deseo erótico en sus múltiples y hermosas formas: delicados cunilingus en cerámicas griegas, esculturas romanas de hombres con falos enormes, felaciones gozosas en vasijas peruanas del siglo I, sodomizaciones en tapices eróticos chinos en la dinastía Ming, biblias de Tijuana, fotografía homosexual, cine erótico actual...

Es importante alimentar este deseo, espolear la imaginación y los sentidos para evitar anestesiarse en la indiferencia o la rutina, sin más horizonte que vivir permanentemente embotados dentro del espejismo del estrés laboral, sin otra perspectiva que un día a día apático sin más calentura que un ligero dolor de cabeza tras haber visto tanta mala televisión.
El deseo nos devuelve la consciencia y felicidad de sabernos cuerpo que demanda la súbita captura y gozosa invasión del otro, el fragor de la dulce contienda en la que nunca se hacen prisioneros... y todo con esa intensidad extraordinaria que un@ sólo experimenta cuando desea y, a su vez, se siente desead@.
Y pocas cosas más placenteras que el tiempo y el espacio que transcurre entre el coqueteo, el nacimiento y la emergencia del deseo y la siempre precipitada muerte súbita con que concluye la feliz pugna del amor.

Por eso escribí esto:


DESEO EN UNA NOCHE DE VERANO

En las sucias buhardillas de verano
las jóvenes parejas se igualan en simetría
mientras se consumen con avidez el yeso y la luz de las esquinas.
Siempre nuevas, indecisas, imprudentes como algas.

Y es que afuera los gatos parecen pozos que jadean,
leones anoréxicos que se pierden en la exuberante vegetación noctámbula,
poblada entera de un ronroneo de innombrables apetitos, monjas ardientes y tranvías.

Aquí y ahora todo es humedad.
En los lechos yacen los caníbales despiertos
en su insomnio tropical, arrastrando la carne
en un baile rojo, acuoso, submarino.

Mañana los confesionarios se barnizarán de contrición y oraciones,
pero esta noche dentro de las casas, las viudas expondrán una vez más la dilatada matriz
para que otras dulces lluvias la cubran.

Esta noche de verano el seminarista se desvela,
la jueza, sin leyes, se consuela,
los trenes descarrilan mientras hace el amor el maquinista.
En las esquinas las niñas antiguas se oxidan besando escalpelos,
los niños pequeños sueñan con suaves ardillas,
los moteles arden y se contagian viejos incendios.

En estas noches de verano el nitrógeno no llega: todo es verde pirotecnia,
amapolas, cuerpos en fuga, fértiles jugos, óxido de hierro...

Y al amanecer estos lagartos se pondrán sus escamas,
se dormirán las jóvenes de pie en sus orgías,
se tenderán temprano las sábanas
y las vírgenes que ahora bombean sangre
buscarán con la luz
sus pijamas.


Saludos de Jim.

sábado, 30 de mayo de 2009

NO TODO VA A SER FOLLAR

Desde que Duchamp introdujo el urinario en los museos (en esos momentos, la propuesta de re-pensar el objeto resultaba tremendamente sugestiva e iconoclasta) y elevó a nuestro amigo Roca a la difusa y vasta categoría de ARTE, muchos artister@s nos han vendido su ocurrencias, con mayor y menor fortuna. Leía ayer en La Opinión que el I Festival Eros de A Coruña contará con la asistencia de una acróbata vaginal llamada Baby Pin Up.
Baby Pin Up declara sin rubor:" Mi trabajo y el de la industria del sexo en general es artístico y no tiene nada de vulgaridad. Son espectáculos eróticos y artísticos... consiste en sacarme por abajo 150 metros de banderas y 90 metros de collares de perlas "

O sea, que ríase usted del Impresionismo, de Circo Del Sol, de Shostakovich, de los Clásicos Literarios Rusos... pues se puede ser artista hoy en día - en la Hipermodernidad, cajón de sastre hedonista para muchos que no sirven ni para pintores de brocha gorda- sacándose metros de tela de una vagina sin fondo (si lo que saliese fuese un piano de cola o un koala con sombrero bailando claqué todavía lo entendería), como si fuese un pozo petrolífero Tejano o esa entrada que Verne situaba en Islandia para descender al centro de la tierra.

Y es que, como dice la canción, por estos lares hay demasiados artistas y deportistas.

La próxima semana comienza el festival Eros Galicia aquí en A Coruña y yo tengo que reconocer que el Porno me aburre soberanamente. Un amigo mío dice siempre que el follar está sobrevalorado. Pocas películas porno han visto estos ojos que incorporen con acierto los recursos que el erotismo humano tiene a su servicio. No hay en la mayoría de las pelis porno situaciones morbosas, insinuación obscena, dosis de lujuria y seducción administradas con talento e inteligencia erótica. Se nota que la mayor parte de la gente del porno son macarrazos y neumáticas recalentadas que apenas leen, pues muy poco en limpio han sacado del maravilloso y voluptuoso género erótico literario. Sólo con revisar un poco los clásicos hubiesen hecho numerosos avances y hallazgos. Demasiadas películas se olvidan de personajes y situaciones y se dedican únicamente a la gimnasia pélvica y a explorar cavidades rutinariamente, carentes de cualquier sensualidad, ritmo y refinamiento carnal.

Simples y fríos documentales para urólog@s y ginecólog@s suelen ser estas aburridas olimpiadas de lo venéreo.
En los años 70, cuando "Garganta Profunda" inaugura el género, todavía había cierta preocupación por los guiones y por recrear todo tipo de situaciones morbosas, lujuriosas y obscenas. El contexto era esencial. La búsqueda de la estimulación del cerebro del espectador, su órgano más erógeno. Cierto sentido de lo amateur y casero muy picante. Lo malo es su estética, que a estas alturas nos parece desfasada, que rechina: pubis poblados como la Amazonía, hippies gordos y velludos con bigote que parecen sacados directamente de Woodstock, damas con michelines y con los pechos caídos y aspecto de junkies, etcétera.

Pero es en los penosos 80-90 cuando aparecen los esteroides, la depilación brasileña, la cirugía para reducir y"aniñar" los labios genitales exteriores, las hiper- recauchutadas de labios como parachoques y pechos como los globos sonda que lanzan a las 22:00 horas desde el observatorio del Agra del Orzán. Se agota lentamente la imaginación. 120 minutos de transpirado metraje sin la más mínima inspiración y transición morbosa entre el previo y el acto en sí mismo. Llega la desmesura: miembros descomunales, pechos como balones de playa de Nivea; bukkakes, Gang-bangs de 300 vs una, dilatados y primerísimos primeros planos en los que se pueden ver incluso las operaciones de amígdalas de la susodicha. Los guiones se reducen a secuencias de orgías en un chalet y al lado de una piscina( lo de las piscinas es un género ya en sí mismo), en la que una manceba operada hasta los párpados y con unas uñas postizas tipo Morticia toma el sol en pelota picada mientras un gañán musculoso quita las hojas de la piscina... y claro, medio minuto después, sin transición de ningún tipo, lo que deshoja el gañán hipertrofiado es a la manceba, olvidándose de su trabajo en la piscina. Y con razón. O fontaneros con una sola herramienta, ya en la mano, que entran en una casa para reparar una inexistente avería y son recibidos a las cinco de la tarde por una madura en Intima Cherry... y antes de que uno se de cuenta ya están desnudos ambos e intercambiando con pericia profesional virus, parásitos y fluidos corporales de todo tipo.

Pero por fin que siempre nos quedarán algunas producciones Francesas e Italianas muy cuidadas y para sibaritas, con sus Doncellas con cofia en traje oscuro muy corto para deleite de sus señores, con sus intercambios morbosos, con sus damiselas viendo copular a través de una puerta entreabierta a sus tíos, con esos chóferes siempre dispuestos para saciar a sus señoras de traje de noche y collar de perlas, con sus partisanas libidinosas y sus guardianes nazis, etcétera... ¡¡ Oh la la France!!!

En España, siempre diferente, tenemos nuestras historias cutres de butaneros, pintores de brocha muy gorda y ama de casa sola, con nuestros Polis Díaz y Cármenes de Mairena en esas bizarras series z, todo más antierótico que el vídeo de Pedro J. recibiendo insultos enfundado en su corsé rojo. Cosos con títulos tan valleinclanescos y garbanceros como: " Fue a por trabajo y le comieron lo de abajo", " Vamos a la carga, con la cosa que se alarga" o " Ensalada de Pepino en el internado femenino".

Carandell y la España bizarra.

También me gustaría desmontar de paso ciertos mitos asentados en nuestros cerebros gracias al porno:

1- No todas las mujeres, lástima, son bisexuales y están dispuestas a formar tríos con la primera jamona que pase. No confundamos los deseos masculinos con la realidad femenina.

2- No todos los hombres tienen esos armatostes de equino. Si eres hombre, no te obsesiones con los tamaños y disfruta de la película. No sufras por poseer algo que con el tiempo sufrirá, indefectiblemente, mucho antes los efectos de la gravedad.

3- Si llamas a tu vecina madurita al timbre a las cinco de la tarde, ten en cuenta que probablemente no te reciba en lencería de encaje junto con una amiga suya que pasaba por allí, dispuestas ambas a hacerte pasar una tarde un poco más agradable de lo normal. Suele pasar más bien poco.

4- Y recordad que las orgías en el porno pueden resultar muy atractivas y estimulantes con esos cuerpos morenos, atléticos, perfeccionados con bisturí, depilados y totalmente maquillados... pero imaginaros ahora una de esas con un grupo de ingleses cuarentones con pelos en la espalda, pubis como el Mato Grosso, carnes que ceden, pechos caídos, olores indescriptibles, alguna ventosidad del esfuerzo coital, caras rojas y desencajadas, pliegues de todo tipo y michelines jamoneros... ya no mola tanto, ¿ verdad? La coreografía de "Siete Novias Para Siete Hermanos" es cojonuda cuando la llevan a cabo bailarines profesionales después de muchísimos ensayos... pero hecha por nosotr@s nos queda una cosa como más de Muchachada Nui o similares.

5- A las mujeres les gusta el Porno de vez en cuando en la intimidad, aunque todas digan lo contrario en público. Hay encuestas y datos empíricos sobre esto.

6- En las películas porno sólo se fornica compulsivamente. Apenas se cocina, o lee, o se limpia la casa... están todo el día a ello, pero la vida no es así , o como canta Javier Krahe:

" También habrá que saltar a la pata coja,

y habrá que coleccionar sellos de Nigeria,

no todo va a ser follar,no todo va a ser follar,

y habrá también que apretar una tuerca floja

y habrá que ir a trabajar,no todo va a ser follar,

por una miseria.


Y habrá también que llevar a arreglar el coche

y habrá que quitarle el polvo a la biblioteca,

no todo va a ser follar,no todo va a ser follar,

y habrá que cerrar el bar al morir la nochey habrá también que pagar,

no todo va a ser follar,

lo de la hipoteca."

Y si el porno sin más creatividad que la rutinaria gymkana venérea también te aburre, te recomiendo una nueva visión libidinosa de algunos clásicos eróticos que se están reeditando a 1 solo euro: http://www.elpais.com/corporativos/elpais/coleccionables/2009/cineerotico/

Saludos de Jim desde el país del vicio y el desenfreno. Ja.

sábado, 11 de abril de 2009

LAS CARTAS ERÓTICAS DE JOYCE A NORA


Tras la Cuaresma- y todavía viviendo con regocijo y alborozo estas fechas de intensa liturgia y recogimiento sacro que es la Pascua de Resurrección- no está de más rendir un pequeño tributo a uno de los géneros bíblicos por excelencia, el epistolar, aunque en su vertiente más profana y carnal.
Ya sabéis que James Joyce era, y es, un magnífico escritor católico irlandés un poquito aficionado al alcohol y las prostitutas, que escribió ese ladrillo soporífero para unos- y obra maestra metaliteraria y compleja, precursora del modernismo literario... para otros- que es el Ulises.
Borges decía que todo el mundo hablaba del Ulises pero que eran pocos los lectores que lo habían conseguido finalizar.
Yo todavía no lo he hecho, que conste en acta. Y lo tengo en mi estantería y ya va la segunda vez que lo comienzo y lo dejo. A la tercera va la vencida, dicen.

Pero aquí, en estas sadomasoquistas y lúbricas fechas plagadas de látigos, penitentes y capirotes( como en el Festival Erótico de Barcelona pero sin pornostars recauchutadas enseñando sus ubres hiperhormonadas al público onanista) lo que nos importa son las cartas que James le escribe a su mujer, Nora, y que la verdad es que no tienen demasiado que ver con las epístolas de Pablo a los efesios o a los corintios... pero bueno, yo diría que son más divertidas y creativas que estas últimas:

"6 de diciembre de 1909 44 Fontenoy Street, Dublín.

¡Noretta mía! Esta tarde recibí la conmovedora carta en la que me cuentas que andabas sin ropa interior. El día veinticinco no conseguí las doscientas coronas, sino sólo cincuenta, y otras cincuenta el día primero. Esto es todo en lo que al dinero se refiere. Te envío un pequeño billete de banco y espero que al menos puedas comprarte un lindo par de bragas, y te mandaré más cuando me paguen de nuevo. Me gustaría que usaras bragas con tres o cuatro adornos, uno sobre el otro, desde las rodillas hasta los muslos, con grandes lazos escarlata, es decir, no bragas de colegiala con un pobre ribete de lazo angosto, apretado alrededor de las piernas y tan delgado que se ve la piel entre ellos, sino bragas de mujer (o, si prefieres la palabra) de señora, con los bajos completamente sueltos y perneras anchas, llenos lazos y cintas, y con abundante perfume de modo que las enseñes, ya sea cuando alces la ropa rápidamente o cuando te abrace bellamente, lista para ser amada, pueda ver solamente la ondulación de una masa de telas y así cuando me recueste encima de ti para abrirlos y darte un beso ardiente de deseo en tu indecente trasero desnudo, pueda oler el perfume de tus bragas tanto como el caliente olor de tu sexo y el pesado aroma de tu trasero. Te habrán impresionado las cosas sucias que te escribo. Quizás pienses que mi amor es una cosa sucia. Lo es, querida, en algunos momentos. Te sueño a veces en posiciones obscenas. Imagino cosas muy sucias, que no escribiré hasta que vea qué es lo que tú me escribes. Los más insignificantes detalles me producen una gran erección. Un movimiento lascivo de tu boca, una manchita color castaño en la parte de atrás de tus bragas, una palabra obscena pronunciada en un murmullo de tus labios húmedos, un ruido sin recato, repentino, de tu trasero y entonces asciende un feo olor por tus espaldas. En algunos momentos me siento loco, con ganas de hacerlo de alguna forma sucia, sentir tus lujuriosos labios ardientes, chupándome, follar entre tus dos senos coronados de rosa, en tu cara y derramarme en tus mejillas ardientes y en tus ojos, conseguir la erección frotándome contra tus nalgas y poseerte sodomíticamente. ¡Basta per stasera! Espero que te haya llegado mi telegrama y lo hayas comprendido. Adiós, querida mía a quien trato de degradar y pervertir. ¿Cómo sobre esta tierra de Dios es posible que ames una cosa como yo? ¡Oh, estoy tan ansioso de recibir tu respuesta, querida! "

* * * * * * * * * *

" 8 de diciembre de 1909 44 Fontenoy Street, Dublín

Mi dulce putita Nora, he hecho como me lo pediste, muchachita sucia y me hice dos pajas mientras leía tu carta. Me deleita ver que haces como si te follara por atrás. Sí, ahora puedo recordar esa noche cuando de follé por atrás mucho tiempo. Fue la follada más sucia que te he hecho, querida. Horas y horas mi sexo estuvo duro dentro tuyo, entrando y saliendo de tu trasero vuelto hacia arriba. Sentía tus rollizas nalgas sudorosas bajo mi vientre y veía tu rostro y tus ojos enloquecidos. A cada una de mis arremetidas tu desvergonzada lengua salía de entre tus labios, y si te embestía con mayor fuerza que la usual, gruesos y sucios gases surgían balbuceantes de tu trasero. Tenías un culo lleno de pedos aquella noche, querida, y con la follada salieron todos para afuera, gruesos camaradas, otros más ventosos, rápidos y pequeños requiebros alegres y una gran cantidad de peditos sucios que terminaron en un largo chorrear de tu agujero. Es delicioso follarse a una mujer con pedos cuando cada embestida le saca uno. Estoy seguro que podría reconocer los de ella en un cuarto lleno de mujeres flatulentas. Es un ruido mucho más juvenil, que en nada se parece a los flatos húmedos que deben poseer las esposas gordas. Es más repentino y seco y sucio como el que imagino haría para divertirse una muchacha desnuda en el dormitorio de la escuela por la noche. Espero que Nora dejará escapar sus gases en mi rostro para que también pueda conocer su olor. Dices que a la vuelta me vas a chupar y quieres que lama tu sexo, pequeña pícara depravada. Espero que alguna vez me sorprendas durmiendo vestido, me asaltes con un destello de puta en tus soñolientos ojos, me desabroches con suavidad, botón por botón en el vuelo de mi trusa, y saques gentilmente la gruesa fusta de tu amante, la escondas en tu boca húmeda y la mames hasta que dura y erectísima acabe en tu boca. Algunas veces también te sorprenderé dormida, levantaré tu camisón y abriré suavemente tus bombachas caliente; suavemente me recostaré y comenzaré a lamer con placidez alrededor de tu sexo. Te agitarás incómoda, entonces lameré los labios del sexo de mi querida. Te pondrás a gruñir y a gemir, a suspirar y pedorrear ávida en tu sueño. Entonces lameré más rápido, como un perro voraz, hasta que tu sexo sea una masa de suciedad y tu cuerpo un corcoveo salvaje. ¡Buenas noches, mi pequeña Nora pedorra, mi sucia pajarita folladora! Hay una palabra amable, querida que subrayaste para que me masturbara mejor. Escríbeme más acerca de eso y de ti misma, dulcemente, totalmente sucia, totalmente sucia".

* * * * * * * * * *

" 16 de diciembre de 1909 44 Fontenoy Street, Dublín

Dulce niña querida, ¡finalmente me escribes! Seguro que has masturbado ferozmente ese sucio coñito tuyo para escribirme una carta tan incoherente. En cuanto a mí, estoy tan fuera de forma que tendrás que lamerme una buena hora antes que pueda tener un cuerno lo suficientemente firme para metértelo, no digamos para follarte. He hecho tanto y tan seguido que me da miedo mirar cómo lo he hecho, después de todo me lo he hecho. Querida, por favor no me folles demasiado a mi vuelta. Folla todo lo que quieras fuera de mí por ahí de la primera noche; pero dame tiempo para reponerme. Querida, toda la follada debe ser hecha por ti, porque como estoy blando y diminuto ninguna niña en Europa, a excepción tuya, desperdiciaría su tiempo y energía conmigo. Fóllame, querida; en todas las nuevas formas que tu deseo sugiera. Fóllame ataviada con tus vestidos de calle, con tu velo y tu sombrero puestos, con tu cara sonrosada por el viento y el frío y la lluvia y tus botas embarradas; fóllame también a caballo sobre mis piernas, cuando esté sentado en una silla, montándome de arriba hacia abajo mostrándome los ribetes de tus bragas y mi pito firmemente clavado en tu coño, o móntame sobre la espalda de un sillón. Desnuda, fóllame, solamente con tus medias y tu sobrero puesto, acostados en el piso, con una flor roja en el culo, montándome como un hombre, con tus muslos entre los míos y tu robusto trasero. Móntame vestida con tu bata de estar (ojalá tengas esa tan bonita), con nada debajo de ella, ábrela repentinamente y muéstrame tu vientre y tus muslos y tu espalda y empújame sobre ti, encima de la mesa de la cocina. Fóllame con tu culo, boca abajo en la cama, con tu cabello suelto, desnuda, pero con tus adorables bragas rosas perfumadas, abiertas desvergonzadamente de atrás y medio caídas, de modo que se pueda entrever un poco tu trasero. Fóllame si puedes acuclillada en el baño, con tus vestidos levantados gruñendo como una puerca que caga y una gran cosa gruesa sucia serpenteando con lentitud fuera de tu trasero. Fóllame en las escaleras, en la oscuridad, como una niñera follando con su soldado, que le desabotona gentilmente la trusa y desliza su mano en su pajarito y lo acaricia con su camisa y con ese contacto se va humedeciendo y entonces lo toma con suavidad y lo acaricia junto con sus dos bolas a punto de estallar y finalmente agarra atrevida la pija que ella mama y la manosea y la acaricia suavemente, murmurando para él en sus oídos palabras obscenas e historias indecentes que otras chicas le han contado a ella y ella dice cosas sucias y se mea las bragas con placer y deja salir suave, quieta tranquilamente tibios peditos de su trasero hasta que su clítoris está tan firme como el de él y de pronto se lo mete y lo monta.¡Basta! ¡Basta per Dio! "

* * * * * * * * * *

¿ Quién decía que los católicos irlandeses eran más gélidos que un bocadillo de cubitos de hielo?
La correspondencia entre Nacho Vidal y Cicciolina es algo de beatos y meapilas, comparado con lo de Joyce y Nora, aficionados ambos también a empaparse en la dulce lluvia... pero sin salir de casa.
Feliz semana santa a tod@s... y a leer el Ulises de una vez, aunque sea como sana penitencia en esta retorcida Pascua de Resurrección!!!

Saludos de Jim.