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lunes, 7 de abril de 2014

RIMALDAS VIKSRAITIS, CRONISTA DE LA SORDIDEZ


Rimaldas Viksraitis(1959) es un fotógrafo lituano que comparte- junto con artistas como Shelby Lee Adams y su galería de inquietantes retratos de los nativos de los Apalaches- ese gusto lírico e insano por inmortalizar cierta cotidiana e íntima sordidez que forma parte inextricable de la condición humana.

En sus imágenes convive una naturalista poética del feísmo junto con una visión más social y apegada a los problemas que asolan a las comunidades rurales de la ex-República Soviética, uno de los  más importantes el alcohol, que ha acabado consumiendo a ciertos pueblos lituanos en una especie de pesadilla febril, entre la locura aturdidora y la demencia sin redención.
Rimaldas ha fotografiado con su pequeña Smena durante años a los vecinos de su pueblo entre su suciedad, sus animales, sus cadáveres... ha retratado su desnudez, su forma de vida, el apego a sus tradiciones, sin más filtro o truco que el del espectador que asiste imperturbable al despliegue de la enconada supervivencia humana a su alrededor.

- Crecí con esta gente- dice Rimaldas Viksraitis- Los conozco desde que eran niños, pero ahora las granjas han caído, el trabajo se ha ido y no tienen nada por lo que siempre están bebiendo. Algunos de ellos están en la cárcel por beber. 

Las fotografías del lituano nos recuerdan que el Arte no debe de ser únicamente un vehículo de expresión que persiga la recreación de escenarios cálidos y confortables donde cohabiten, en perfecto equilibrio y armonía, lo bello y lo sublime, sino más bien y ante todo un medio de indagación y reflexión sobre la anfractuosa condición humana en cualquiera de sus formas y manifestaciones.
La sordidez, la decadencia, la miseria, la desnudez, la enfermedad o la muerte no son criterios estéticos sino manifestaciones de la existencia cotidiana humana, por lo que bienvenidos sean siempre aquellos cronistas que trabajen fuera de su zona de confort para poder devolvernos, aunque solamente sea por un breve instante, el sobresalto de la realidad y de nuestra imagen borrosa en el espejo.





Saludos de Jim.

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